miércoles, 18 de abril de 2018

Los abriles


Para los habitantes de la península ibérica el mes de abril debe de tener algo especial.
Un 14 de Abril de 1931 tuvo lugar un hecho histórico, se comenzó a gestar lo que más tarde fue conocida  como  II República Española.
La posibilidad de ser señalada como la sociedad más igualitaria, justa y avanzada se frustró pocos años más tarde, concretamente en 1936 mediante una ignominiosa asonada militar dirigida y acaudillada por un traidor que decidió volver las armas contra el pueblo que alimentaba a sus regimientos.
Acaudillados por el “Sedicioso” Francisco Franco, los campesinos de uniforme dispararon contra los campesinos en alpargatas.
Los hijos mataron a sus padres, los obreros fueron masacrados por sus hermanos vestidos de caqui, la rueda represiva se puso en marcha para llevarse por delante las esperanzas de un pueblo.
La fórmula empleada era conocida en estos lares. Unas cucharadas de desigualdad condimentadas con una buena dosis de analfabetismo religioso y todo ello sazonado con la correspondiente dosis de barbarie y asesinatos al compás del “cara al sol”. Eso sí, poniéndose la camisa nueva para festejar las atrocidades y acudir a misa los domingos.
De esa forma se hizo la oscuridad. No fue de golpe, no. Tardaron tres largos años en pulsar el interruptor, pero cuando lo hicieron un manto de tinieblas cubrió los campos, los pueblos y las ciudades de España.
En diciembre de 1978 unas pocas velas en forma de  Constitución vigilada trajeron una rendija de claridad entre tantas tiniebla.
Antes - en 1974 - en el país vecino había tenido lugar una autentica convulsión. También fue un mes de Abril, el día 25 la sociedad portuguesa encabezada por las fuerzas armadas dieron carpetazo a la dictadura fascista que padecían desde  1926.
Hoy en día si viajas a Lisboa puedes visitar el Museo de la Memoria en el que te cuentan las atrocidades cometidas durante ese largo periodo. Durante casi cinco décadas  (48 años) tuvieron que soportar al régimen de asesinos comandados por Salazar.
En España el genocida designó al Jefe de Estado.
En Portugal fue barrida cualquier referencia a la Dictadura militar y a su consecuencia: el Estado Novo. En Portugal fueron eliminados de raíz los vestigios de la época   ”salazarista” y perseguida la apología del fascismo. Los partidos políticos sin distinción de color apoyaron las medidas. 
Se siente una especie de nostalgia envidiosa cuando recorres las estancias de Aljube - Sede de la Policía represiva portuguesa - que te muestran las atrocidades cometidas por la policía política (PYDE) y piensas que en nuestro país, en lugar de un Museo de la Memoria siguen las cunetas llenas de asesinados.
En el edificio de correos, en la madrileña Puerta del Sol, se ubicaba el centro de tortura franquista. Como si no hubiera pasado nada hoy está la presidencia de la comunidad Autónoma de Madrid  en el mismo sitio donde “BillY el niño” torturaba a sus detenidos.
Los antiguos calabozos de la brigada Político Social han pasado a ser lugares neutros donde funcionarios de la Autonomía cumplen con su trabajo rodeados de muros salpicados de dolor.
Los portugueses han decidido subsanar su historia  para que se recuerden los negros episodios de una dictadura que bajo ningún concepto debería repetirse. Partidos de todas las ideologías entendieron que por encima de las diferencias de pensamiento está el respeto a las personas y a los derechos humanos. Tras el reconocimiento llegó la  reparación de los daños ocasionados.
Las fuerzas armadas se pusieron al lado de su pueblo y protagonizaron uno de los más bellos episodios revolucionarios. Hasta el nombre es bonito, en la actualidad los episodios de Abril de 1974 son conocidos como  “La revolución de los claveles”.
En los acontecimientos revolucionarios portugueses murieron cuatro personas por disparos de la PYDE. Bastantes menos que los provocados por los energúmenos nostálgicos del régimen en sus actuaciones de Atocha, Vitoria, Montejurra… la Transición fue menos modélica de lo que  nos quieren vender.
Las diferencias en el resultado son notables.
En España se ponen trabas a los derechos de reparación que tienen los represaliados por el régimen, al tiempo que soportamos la fundación Francisco Franco y su apología del golpismo fascista. Conservamos  el Valle de los Caídos como tumba homenaje al dictador, los herederos del franquismo siguen en puestos de gobierno y al designado por el dedo del dictador le pagamos la Jefatura del Estado.
En el vecino país han borrado de su vida cualquier resquicio de la dictadura, han reconocido a las víctimas, procesado a los torturadores y colaboradores - los detestables “bufos”  (delatores) - exiliado a los dirigentes y encarcelado a los asesinos.
Tanto Franco como Salazar murieron en la cama. Ahora bien,  mientras el sucesor de Salazar (Marcelo Caetano) tuvo que exiliarse y huir, el designado por Franco ha sido rey en activo y ahora le agasajamos con el rango de Emérito. En su preparado vástago ha depositado  la Jefatura del Estado que le regaló Franco.
Los portugueses hicieron una revolución, los españoles nos conformamos con un sucedáneo de democracia que empieza a derivar  en tiranía.  

domingo, 8 de abril de 2018

Tres en uno


Los acontecimientos se amontonan de tal manera que no queda otro remedio que hacer un tres en uno para intentar abarcar la rabiosa actualidad “opinativa” del país.
Por un lado nos encontramos el chanchu-master en diferido que no cursó Cristina Cifuentes según apuntan todos los indicios.
A través de su rector - la Universidad Rey Juan Carlos - ya ha dejado meridianamente claro que ni hay Trabajo Fin de Master, ni hubo lectura del mismo ante tribunal, ni hubo tribunal. El profesor que dirigió su master también ha cantado ante los medios de comunicación que falsificó el acta con el que la Presidenta amenazaba a los madrileños con no dimitir, “No me voy, me quedo, me voy a quedar…”. Nos queda saber su versión ante la fiscalía. 
Las firmas que figuran en el acta son falsas, ergo las notas también. Una funcionaria modificó las notas  sin el acta que lo autorizara ¿Influyó en la señora Calonge su amistad con Cristina?  
Con la denuncia interpuesta tendrán que comparecer ante los tribunales todos aquellos implicados en el escándalo. Por si las moscas, la señora Cifuentes ya se ha sacudido las posibles culpas penales y ha dejado el muerto encima de la mesa a la Universidad Rey Juan Carlos. Con su pan se lo coman por lameculos, complacientes y falsificadores.
Pero si los responsables del delito de falsedad documental están en la Universidad, la beneficiaria del presunto delito se encuentra presidiendo la Comunidad de Madrid. Ella sabe a ciencia cierta que ni estuvo en las aulas cursando el master, ni presentó el TFM, ni lo defendió ¿Qué más necesita Ciudadanos para empezar la regeneración?
Quizás esté fiando la suerte a encontrar un magistrado licenciado en la Rey Juan Carlos que sea comprensivo con su cuna formadora. No son raros los jueces y fiscales propensos a tratar con magnánima condescendencia los deslices de los políticos de PP. De hecho la cúpula de la familia jurídica es más proclive a defenestrar jueces que se ponen incómodos con sus autos antes que protegerlos para consagrar la independencia judicial.
Que en España la separación de poderes dista mucho de ser una realidad ha sido certificado por la justicia alemana, la belga, la suiza y la escocesa. La euroorden de detención dictada contra los miembros del Govern afectados ha sido puesta en solfa, al igual que la imputación del delito de rebelión  ha sido desoída.
Ni los lamentos y lloriqueos de bufón  cortesano - con micrófonos regalados por el dedo benefactor de la otrora omnipotente Esperanza Aguirre- ni los artículos de inflamada pasión patriótica de pueblerino cateto van a hacer de Federico Jiménez Losantos otra cosa que un junta letras condenado sucesivamente por difamación e insultos.
En esta ocasión ha dado un pasito mas con sus cortas piernas, la alegoría de los 200.000 rehenes alemanes en Baleares y los estallidos de cervecerías en Baviera, es muy ilustrativa ¿No tiene nada que decir la fiscalía?
Tampoco parece que determinadas soflamas vertidas en diarios digitales merezcan la atención de los tribunales. Según A. Digital el atentado sufrido en Münster  - aludiendo a la existencia del “Karma” como mano justiciera para recomponer injusticias - ha sido consecuencia de la mala conciencia que los alemanes tienen debido a la sentencia que niega la entrega de Puigdemón acusado de  un delito que para el juez alemán no existe: el delito de rebelión a la española.
¿No cumple esa publicación y la del “junta letras” con los requisitos para ser procesados por incitación al odio? ¿No es enaltecimiento del terrorismo?
No, ¿Estáis tontos o qué? Para la Judicatura española, terrorismo es que unos cuantos nativos de Euskadi tengan una trifulca de bar con unos tipos que visten tricornio en su trabajo y les produzcan alguna lesión y un par de moratones por minúsculos que sean.  Así les pueden tener en prisión provisional sin fianza durante 510 días de momento.
Para la Judicatura española, enaltecimiento del terrorismo son las representaciones de los titiriteros,  los rap de Pablo Hasel o las letras de Valtonyc, nada que ver con los patrióticos escritos de la prensa cavernaria.
Por esos insignificantes motivos, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos acostumbra a condenar al Estado español a multas e indemnizaciones. Últimamente nos ha dicho que quemar fotos del “Preparao” del “ Campechano” o de sus “Consuertes” NO es delito.
Tampoco debería estar penado decir que el rey está borracho cuando lo está. Eso ya vendrá aunque tenga que ser vía Europa.
Hoy tenemos la trifulca monárquico-familiar en primera página de actualidad: una abuela de raíces nazis ofendida, un abuelo declarado irresponsable perpetuo intentando poner orden, una periodista republicana elevada a los altares monárquicos emulando a lady Di, una niña maleducada ofendiendo públicamente a su abuelita y un pasmarote descolocado sin saber qué hacer.
Esa es España y su Jefatura de Estado.

domingo, 1 de abril de 2018

Fervorosos Ministros


Los años anteriores fuimos deleitados con una visión retro: en un  inequívoco acto de sentir patriótico vimos el fervor con el que se puede portar  la mantilla. Eran los primeros actos de la entonces Presidenta de Castilla la Mancha. Hoy en rabiosa actualidad política, tras la pose en piadosa compostura  llega  “soy el novio de la muerte en versión ministerial hortera”.
Habíamos conseguido que la “santa” semana no nos afectara en demasía. Aunque a nuestro pesar el descanso laboral sigue coincidiendo con festividades religiosas, las ceremonias místicas estaban en un segundo plano.
Durante estas fechas ya no nos quejamos mucho porque, mal que bien, habíamos conseguido  un leve simulacro de sociedad que parecía independiente de los designios de la curia eclesiástica. Los cines y espectáculos habían dejado de estar vedados durante la “pasión”. En las cadenas de radio y Tv la música sacra parecía haber perdido la exclusividad.
Ahora bien, aquellos miembros del gabinete que le deben su cargo, puesto y rango a su fervor religioso deben hacer alarde de su misticismo en cuanto tienen la menor ocasión. De no hacerlo así la “Obra” se lo demandará en forma de abandono y perdida de protección.
Con estas premisas hemos visto a doña finiquito en diferido convertirse en “un novio de la muerte”. Otro intérprete del cuarteto musical ha sido el reprobado ministro de justicia. Rafa parece empeñado en hacer bueno a su inepto  antecesor. Según reputados profesionales del sector judicial y numerosos catedráticos de derecho, Alberto Ruiz Gallardón ha sido el peor ministro de justicia desde los tiempos de Chindasvinto.
 No podían faltar los “mariachis” de Interior y Cultura colocados en el ejecutivo por mor de su absoluta incapacidad y extrema devoción a los principios fundamentales del movimiento nacional – ideología política que abrazan con celo.
Naturalmente los aludidos alegarán que tienen perfecto derecho a vivir sus creencias de la manera que mejor crean y tienen razón. Nadie tiene derecho a cuestionar la vida interior de nadie, sin embargo ello no es óbice para que a los sufridos contribuyentes se les ocurra pensar que son dilapidados medios del Ministerio de Defensa para que cuatro ministros puedan hacer marciales gorgoritos, inflamando sus almas al compás del ritmo legionario.
Entre los tenores se encontraba la soprano titular de defensa.  Previamente a su coral miliciana la devota cofrade había cursado una orden que nos devuelve a los tiempos más oscuros del nacional catolicismo. Banderas a media asta en buques, bases y acuartelamientos en muestra de duelo por la conmemoración de un pasaje de la religión cristiana.
La orden ministerial acarrea una serie de irregularidades que únicamente son soportadas por la peculiar falta de sentido crítico que adorna a los habitantes de la piel de toro.
El vigente reglamento de honores militares marca claramente las ocasiones y circunstancias que motivan la colocación a media asta de la enseña nacional. Entre ellos no figura la muerte en la cruz de ningún personaje bíblico. Mal que les pese a los ministros del gobierno del PP pertenecientes o simpatizantes del OPUS.
En las fuerzas armadas españolas hace mucho tiempo que coexisten diferentes creencias e incluso la falta de creencias.
Ya resulta anacrónica la existencia de capellanes castrenses, al igual que resultan chocantes las capillas católicas en cuarteles, hospitales, buques, universidades, pero que desde el propio ministerio- que debería cumplir y hacer cumplir la Constitución -se dicten directivas que incumplen clamorosamente la aconfesionalidad del Estado, es una muestra más del  escaso respeto que profesan tanto a las leyes como a los ciudadanos.
El defensor del Pueblo coincide en declarar que la medida tiene un marcado carácter religioso por mucho que la Ministra de Defensa se empeñe en querer encontrar explicaciones a su iniciativa escudándose en las tan manidas tradiciones patrias.
La única tradición que defiende la Ministra “Mis Albacete” (así se refiere a ella Esperanza Aguirre) es la de la permanencia de los privilegios de clase.
Para  esos menesteres siempre encuentran a la curia católica alineada en primera fila, y así unos y otros (ministros, políticos y religiosos) en intima comunión  favorecen a los  devotos defensores de sus respectivos  momios. 

sábado, 24 de marzo de 2018

Las miserias cortesanas


La alcurnia dinástica de los  Austria-Habsburgo terminó como era de esperar después de múltiples “encamamientos” entre familiares muy allegados. El resultado de los bodorrios entre primos carnales causó tal deterioro genético que cuando se  dieron cuenta sus hijos eran monstruitos abyectos, torpes, enfermos y estériles.
La esterilidad dejó vacante la poltrona real española; para ocuparla hubo bronca familiar entre los parientes cercanos de otros reinos europeos. Había que decidir quién se “apropiaba” del pueblo de ahí abajo.
La ruleta de la fortuna señaló a un Borbón que casualmente pasaba por allí y que no tenía nada mejor que hacer. Para ocupar la silla utilizó una guerra civil y de paso eliminó algunos nobles opositores.
Los descendientes de Felipe V aprendieron la lección y cada vez que las cosas se ponían feas para los intereses de la familia organizaban un enfrentamiento entre españoles. Esa es su forma de recordar  la llegada al trono de España del primero de su linaje. 
El caso es que- guerra civil va, guerra civil viene- llegamos hasta nuestros días. Siempre marcados por el estigma de liarnos a mamporros entre nosotros en defensa de unos supuestos derechos dinásticos de unos señores de fuera.
En realidad los enfrentamientos denominados guerras civiles siempre han sido orquestados por grupos de presión de la nobleza de sangre y la financiera, ambas apoyadas por el  brazo militar armado.  La última confrontación muestra blanco sobre negro que para los amos de la finca los paletos españoles únicamente son útiles como carne de cañón. Como mano de obra servil y barata.
Creíamos que tras la “transacción” de 1978 habíamos entrado en la democracia alcanzando la categoría de ciudadanos y abandonado la condición de súbditos,  ¡Ilusos! ¡Qué poco han cambiado las cosas!
Nos dimos de bruces con la realidad, habíamos padecido una guerra, un genocidio, un exterminio por orden de un chacal y estábamos en el punto de partida. En la Jefatura del Estado volvía a sentarse un Borbón por obra, gracia y deseo de un genocida asesino.
Las hordas franquistas se resistieron a abandonar el poder y por lo que parece consiguieron permanecer en él. Disfrazados de demócratas de toda la vida siguieron ocupando los puestos de decisión que nunca han abandonado.
Durante un largo periodo acompañado de músicas militares nos fueron convenciendo de la necesidad de haber hecho la “modélica Transición” tal como se hizo. El mensaje consistía en predicar que era esa la fórmula idónea si no queríamos acabar en un conflicto provocado por los uniformados.
El aderezo del menú fue una adecuada ley de “punto final” disimulada como ley de amnistía política. Con ella se blindó a los genocidas, a los torturadores y a los colaboradores del genocidio protegiéndoles de la posible actuación de los tribunales para juzgar crímenes que no prescriben porque son  delitos de lesa humanidad.
Cuarenta años después nos hemos dado cuenta que todo se hizo siguiendo un cuidadoso plan trazado desde los oscuros poderes facticos que han gobernado este país. El lobby eclesiástico católico no ha perdido ninguna de las prebendas otorgadas por el dictador sino que las ha visto generosamente incrementadas a través de acuerdos de financiación y exenciones fiscales. La enseñanza reposa en sus cristianas manos y en ellas descansan los cimientos del mayor expolio inmobiliario cometido contra el Patrimonio Nacional. Todo ello con el beneplácito  de gobiernos elegidos en procesos aproximadamente democráticos.
Por otra parte las grandes familias del Régimen conservaron todas sus posesiones y privilegios sin que nunca se cuestionara como fueron adquiridos.
Políticamente todo quedó atado con férreo nudo a la muerte del dictador, una prueba concluyente de esta aseveración nos la proporcionó el PSOE votando en el Congreso de Diputados al lado de los herederos del franquismo y en contra de una proposición para la reforma de la ley de amnistía de 1977 ¿Por qué se niegan los socialistas a que sean investigados crímenes cometidos durante la dictadura? ¿Qué ocultan? ¿A quién protegen?
Las resoluciones de la ONU han instado en repetidas ocasiones al Estado español a eliminar la ley de 1977 porque es una ley que perdona  crímenes que no prescriben cometidos  durante los 36 años de franquismo.
Con estos antecedentes el Partido socialista ha dado muestras de su carencia de empatía con la izquierda española represaliada. Si piensan que con la iniciativa de la ley de la memoria histórica han cumplido con su deber de reparación hacia las victimas de Franco, sería conveniente que pasaran por la butaca del psiquiatra para que mediante algún tratamiento les devuelva algún poso de cordura y algún atisbo de dignidad.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Todas a la huelga


Por obra y gracia de un Decreto Ley del Partido Popular se regularizaron los capitales evadidos y se cerraron los ojos ante la procedencia del dinero. El Tribunal Constitucional ha dictado sentencia condenatoria contra esta amnistía fiscal encubierta.
Mediante una ley mordaza aprobada con la mayoría parlamentaria del Partido Popular se encorsetó a los discrepantes sometiéndoles con multas y cárcel por delitos de opinión. Con esta ley el derecho de discrepancia y la libertad de expresión se ven seriamente amenazados. Las imputaciones y condenas a  cárcel por delitos de ofensa u opinión comienzan a ser alarmantes.
A través de la utilización del bloqueo - argumentando incremento presupuestario - el PP ha conseguido salvar reformas legislativas aprobadas por mayoría parlamentaría. Ciudadanos siente un profundo dolor ante el incumplimiento de los acuerdos con  los que apoyó la investidura del Rajoy. Sin esos apoyos M punto Rajoy ya habría pasado a formar parte de la historia triste de esta nación de naciones. Este es un mérito a sumar en el haber de Albert Rivera que luego todo el mundo se hace el loco y le usurpan el dudoso honor de haber mantenido como Jefe de Gobierno al Presidente de una presunta organización delictiva. Así se califica al PP en el escrito de imputación por financiación ilegal.
Después de rescatar bancos y autopistas el gobierno del Partido Popular asfixia a los pensionistas exigiéndoles un esfuerzo más para rellenar las arcas de las entidades financieras vaciadas por los chorizos protegidos por el partido.
Tras dilapidar la hucha de las pensiones, insignes nombres del PP aconsejan ahorrar  el valor de una cajetilla de tabaco para asegurar la prestación futura.  Son consejos de Celia Villalobos, tan válidos como los que compartió cuando era Ministra de Sanidad y utilizaba huesos de cerdo en lugar de vaca, por si estaba loca. La vaca digo, que la gente es muy mal pensada. 
Claro que si lo de Celia es lo habitual entre siesta y siesta cuando no juega al “Candy Crash” tampoco han estado muy brillantes otros voceros del partido: Montoro descubre su afición por ofrecer zanahorias cuando las necesite en periodo electoral, Bañez sigue en una nube del paraíso laboral de Pin y Pon, y por si no tuviera bastantes incendiarios aparece el Gobernador del Banco de España para promocionar entre los pensionistas la inversión en activos financieros. Una de dos o es una imitación de las preferentes o… ¿Estará engrasando su puerta giratoria?
Este Presidente de Gobierno que nos atormenta es un individuo incapaz de respetar los dictámenes que emanan de la soberanía popular ¿Qué decisión ha tomado respecto a sus ministros reprobados? tal es el caso de Montoro, Jorge Fernández, Catalá,  Zoido, Dastis, lamentablemente ha hecho lo de siempre ¡Nada!
El fallecido Fiscal General del Estado Maza también fue reprobado en unión del Fiscal Jefe de Anticorrupción, el Secretario de Estado de Interior siguió los mismos pasos ¿Cuándo actuará el indolente Rajoy como Presidente del Gobierno?
Ha mostrado un simulacro de comprensión política escuchando a una senadora canaria detallando en sede parlamentaria las condiciones de trabajo de las camareras de piso (las Kellys). Conociendo al personaje no resulta sorprendente que desconozca completamente la situación de más de 100.000 trabajadoras de un sector tan sensible y tan importante para la economía nacional.
Veremos si es capaz de buscar soluciones para unas trabajadoras que han visto - gracias a su ley laboral - como eran decapitados sus derechos mediante argucias empresariales; externalizando los servicios y cambiando categorías a los puestos de trabajo. Así el sector es competitivo y altamente rentable para la patronal hotelera, como siempre a costa del sacrificio de la clase trabajadora.
El día 8 de marzo - Día Internacional de las Mujeres – se llevará a cabo una jornada de protesta con huelga incluida para reivindicar TODOS los derechos de las mujeres. Con presteza han salido a la palestra Cifuentes, Tejerina y Monserrat, tres ilustres  componentes del PP, las dos primeras propugnan hacer una huelga a la japonesa, la tercera  reniega del feminismo activo siendo la  ministra de igualdad.
Cifuentes y Tejerina proclaman su intención de trabajar más si cabe. Sí mujer sí, claro que cabe trabajar algo más, cualquier duda que os asalte para lograrlo podéis preguntar a la veterana Celia. La incombustible Villalobos va a ser capaz de aguantar  lo que haga falta con tal de ocupar un escaño donde dormitar plácidamente. A eso se llama espíritu de sacrificio por la “miserable” cifra de 6.069 euros mensuales que percibe. Esto sin sumar lo que le paga su Grupo Parlamentario por ser portavoz.
Por una vez y sin que sirva de precedente Mariano Rajoy ha salido a la palestra y ha desautorizado, o tal vez no,  a las mujeres de su partido que se decantaban por la huelga a la japonesa. La duda de si las corrige,  o no, estriba en que además de no nombrarlas tampoco las cesa. En realidad no ha cesado a ningún metepatas nombrado por él. Hasta Soria dimitió por iniciativa propia a pesar de figurar en los papeles de Panamá.
La huelga del día 8 además de necesaria es imprescindible, es justa reivindicación contra la explotación laboral de las mujeres. Esperemos que no haya muchos esquiroles machos cumpliendo y ocupando trabajos desarrollados por sus compañeras. Ninguno que no sea un servicio de cuidados y asistencia que se encuadren dentro de los servicios mínimos.
Para cumplir con sus deberes todos los hombres deberían solicitar permiso en sus puestos de trabajo y hacer notar que los asuntos de la vida afectan por igual a hombres y mujeres.

sábado, 24 de febrero de 2018

Derechos en retroceso


Recientemente hemos asistido más o menos sorprendidos a hechos y decisiones jurídicas que explicitan con meridiana claridad la situación que atraviesa nuestra frágil “monarquicracia”.
Hay acontecimientos que admiten pocas dudas para distinguir la gravedad de las cosas que están sucediendo en el ámbito de la justicia española. Vayamos con unos ejemplos:
Podemos comenzar hablando de la desigualdad de trato que padecen los súbditos de este país  con respecto a los amos de la finca. Si eres un ser vulgar todo el peso de la ley caerá sobre tus escuálidos hombros. Por ejemplo: la prisión provisional, incondicional y sin fianza que están padeciendo los jóvenes acusados de un delito de terrorismo por una trifulca de bar en Alsasua.
Los partes médicos adjuntados por los y las agredidas únicamente sirven para demostrar la gravedad de la lesión, nunca deberían servir para una utilización torticera que equipara a unas bofetadas y unos cuantos golpes con extorsiones, secuestros y asesinatos. No se debe usar el lenguaje de forma que lleve a pensar que todo es lo mismo. Y menos el lenguaje jurídico.
Hemos dicho que estos acusados están en prisión provisional,  o sea sin haber sido juzgados. De lo que se deduce que han sido declarados culpables antes del dictamen judicial. Muy ilustrativo.
En la orilla opuesta hallamos al cuñado del “Preparao” montando en bicicleta por los parques de Ginebra a pesar de tener sobre su ducal persona una sentencia condenatoria. Si bien es cierto que la sentencia se encuentra recurrida ante órgano judicial superior, también hay que matizar que está recurrida por ambas partes: el fiscal por considerar poca la pena impuesta y la defensa porque la encuentra excesiva. En este caso no llueve a gusto de nadie.
Pero Iñaki - con sentencia condenatoria - sigue paseando. Mientras tanto otras personas, tan SÓLO sospechosas de haber cometido un delito, YA se encuentran entre rejas.
Siguiendo con nuestro recorrido encontramos al rapero Valtonyc. Este Joven músico ha sido condenado a más de 3 años por cantar  - con mayor o menor fortuna - que vive en una sociedad de mierda en la que una familia tiene cuantiosos privilegios. Por cierto, heredados por la graciosa voluntad de un delincuente ataviado con el traje de generalísimo para esconder la miseria de su condición de genocida juzgable por delitos de lesa humanidad.
Esa es una muestra de la justicia que defiende el ministro Catalán. Rafa pretende que resulten ejemplares determinadas sentencias. El reprobado ministro no tiene empacho en marcar el paso de la judicatura y esta instancia del Estado muestra celo en admitir las impertinencias de este y otros miembros del Gobierno.
A los Tribunales no le deben resultar extrañas las injerencias, basta con recordar que Jorge Fernández ya nos dio pistas al asegurar al Jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña que la Fiscalía le afinaría sus investigaciones. Fernández Díaz fue  otro ministro reprobado, va a ser que  para ser ministro de Rajoy resulta condición inexcusable incumplir con las prácticas democráticas.
Este “ministro afinador” en el año 2014 tuvo la piadosa ocurrencia de citar en su despacho a la Virgen Nuestra Señora María Santísima del Amor, para hacerla saber que debido a los muchos méritos que en su celestial persona concurrían la iba a proponer para la concesión de la Medalla de Oro al Mérito Policial.
Naturalmente ante la propuesta del “Jefe” del Ministerio, la medalla fue concedida atendiendo a los innumerables valores policiales de los que la candidata hacía gala. Muy por encima de cualquier trabajador de las Fuerzas de Orden Público que trabajan por un sueldo y no como  la virgen que lo hace por amor.
Hasta aquí nada raro en un ministro que tenía al angel Marcelo encargado de ayudarle a aparcar el coche. Hay infusiones mañaneras que producen efectos inverosímiles.
Pero sucede que los súbditos son gente normal y quieren exigir que las fantasías animadas que sufren los personajes políticos se queden entre las cuatro paredes de su casa. Para lograrlo los súbditos recurren a los tribunales y a pesar de las demoras en la instrucción, de las trabas desde el Ministerio, de las dilaciones en la tramitación, se consigue que la diligencia judicial se complete. 
Un inciso:
El Ministerio del Interior es el Órgano Administrativo que establece el protocolo a seguir para la concesión de las  condecoraciones al mérito policial. Seguimos.
La señora en cuestión no reúne ni una sola de las condiciones que señala el Ministerio para la concesión de la distinción policial.  Pero no importa, una tras otra las instancias judiciales van dando la razón al piadoso Jorge hasta llegar al Tribunal Supremo.
Este alto tribunal acaba de fallar que no quiere revisar la sentencia porque la recurrente pretende convertir la revisión en una tercera instancia reiniciando el debate ya sentenciado por la Audiencia.
¡NO! No se pretende reabrir el debate, se pretende cerrar la estulticia de un político engolado que proyecta sobre la sociedad sus creencias religiosas. Quizás lo hace para ganar una parcela de paraíso a través de concesiones terrenales a seres de su imaginario. Es un misterio.
¿Tanto le cuesta al Tribunal Supremo fallar a favor de los seres de este mundo aunque sean súbditos? La culpa de esta situación reside en nuestra condición de vasallos, si tuviéramos una Constitución igualitaria y democrática en la que ninguna familia tuviera privilegios los jueces se encontrarían a salvo de presiones de “iluminados integristas” y nos tratarían como a seres con derechos.
Por su dejación de funciones, su parcialidad y su falta de equidad jurídica, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ya ha corregido en varias ocasiones a los altos Tribunales españoles (Supremo y Constitucional).
 Habrá que continuar esperando que Europa nos libre de los fanáticos.

lunes, 19 de febrero de 2018

Cantos de distracción


Pocas, muy pocas veces hacer coincidir una mala canción con un pregón “carnavalero” y acompañar ambos de la sedición catalana,  ha servido tan estupendamente a la organización para delinquir que sostiene al Gobierno.
La calificación no es arbitraria, así consta judicialmente en la imputación judicial al PP que preside Mariano Rajoy.
 Paseando por las ciudades de Iberia  podemos asistir atónitos a espeluznantes incidentes que no parecen preocupar a la doble R (Rajoy-Rivera). Los gritos y ademanes subidos de tono son alimentados y propiciados desde posiciones integristas españolistas (Cs y PP) hasta convertirlos  en los prolegómenos de las agresiones.
Ya han tenido lugar insultos, acorralamientos, incluso agresiones a políticos y simpatizantes de formaciones políticas contrarias al pensamiento único de los neo-liberales patrios. Todos estos lamentables sucesos  apuntan  visos fundados de haber sido avivados por políticos de exiguos escrúpulos. Con un ápice de independencia judicial algún prócer del PP  debería haber sido citado a declarar como investigado.
La España ¡Una! ¡Grande! y ¡Libre! Renace desde las cenizas si es que alguna vez estuvo en las cenizas. Más bien ha reaparecido con fuerza después de haber permanecido durante años en un segundo plano de exhibición. 
Política y socialmente siempre han estado en la cúspide del poder, nunca han dejado ni un ápice de su dominio. Ver a la familia intentar vender el Pazo - que su dictador abuelo obligó a los gallegos a regalarle - da una idea de la transmutación social de una dictadura a una “democracidura”. Tratar de sacar réditos del expolio de un genocida  explicita la caradura de los descendientes.
Los responsables del “procés” catalán con su nueva pose de no haber querido romper ni un plato dan argumentos a los medios españoleros para tapar todo lo demás. Los juicios de Gürtel, Púnica, Lezo… acorralan al partido que preside “Eme Punto Rajoy” ¿Qué mejor manera de  tapar las vergüenzas  que hablar de otras cosas? 
La deriva elegida por los imputados independentistas ha dejado de manifiesto las incongruentes posturas adoptadas por los que pensaban que un poquito de “seny catalán” bastaba para conseguir una quimera. Las consecuencias jurídicas han superado su capacidad de reacción.
Que la opción independentista es legítima nadie lo duda, lo que ya no está tan claro es el camino a recorrer para conseguir el objetivo.
Hay varias formulas, a saber:
-          El acuerdo entre partes. Tanto independentistas como  unionistas deben admitir que no pueden imponer sus tesis  con “solo” un 50% de apoyos. La concordia y los acuerdos se hacen indispensables.
-          La toma unilateral de decisiones como la DUI.  Para hacer una DUI hay que ser consecuente con la fuerza que se tiene. Contar con apoyos extranjeros relevantes (no valen Andorra, San Marino, Granada o Corea del Norte). Es decir, tener  reconocimiento internacional dispuesto a apoyar nuestra causa por los medios más expeditivos, por ejemplo la intervención  de USA en Kosovo.
-          Poseer fuerza bastante para hacer frente a la reacción expeditiva de los poderes del Estado. Contar con Ejército propio.
Fuera de estos supuestos cualquier intento de separación pasa por la generosa voluntad del gobierno del Estado. Casi da risa imaginar la idea de generosidad de los gobiernos de Rajoy. Por otra parte  los tribunales ayudan al ejecutivo en un intento de maquillar la opresión de las ideas aludiendo a la fortaleza del Estado de derecho.
En un país - inmerso en el integrismo nacional católico - tampoco podía faltar la utilización de los artículos 510/543 del código penal que contemplan los delitos de ofensas a los sentimientos religiosos.
Son demasiados artículos para dejar a la arbitraria interpretación del colectivo judicial. Los magistrados, fuertemente contaminados por sus creencias, resultan dudosamente imparciales juzgando delitos de opinión cuando por el medio circula la curia religiosa.
La segunda distracción que utilizan los salva -patrias es el pregón del carnaval de Santiago de Compostela que  ha dado oportunidad a los integristas del PP y Cs para alentar a las masas en defensa de la Patrona de la Hispanidad. Se han sentido ofendidos por las “gracias del pregonero” y por la supuesta falta de respeto a unos seres imaginarios.
La guinda a la distracción  orquestada la pone Marta Sánchez con su “patriótica” interpretación del himno. De marcha real a símbolo de unión de todos los españoles ¡Nunca una mala composición llegó tan alto!
Claro que anteriormente ninguna mala melodía sirvió para esconder el hedor de la gestión de un partido imputado en sede judicial ni pudo tapar la incapacidad de su presidente.

sábado, 3 de febrero de 2018

Todas iguales

Antiguamente las familias adineradas hacían donaciones y entregaban bienes para que sus niñas fueran acogidas en los conventos cuando era necesario alejar a la joven del mundanal ruido.
Las causas podían ser diversas: desde la limpieza del deshonor familiar por culpa de algún desliz amoroso con consecuencias, hasta la búsqueda de acomodo por falta de perspectivas de futuro para ellas.
Las mujeres no disfrutaban de muchas salidas. Sus opciones pasaban por desposar con un mantenedor tras ser engalanadas con un buen patrimonio ofrecido por la familia.
Además de la cuantía de la dote que adornaba a la doncella también tenía extraordinaria relevancia (igual que ahora) lo bellas que eran.
Las más hermosas podían elegir entre varios pretendientes y el importe de la dote disminuía a razón directamente proporcional de su belleza.
Las poco agraciadas tenían altas posibilidades de ser casadas con dios y dedicadas a su inmaterial servicio. Naturalmente este proyecto de esposo también exigía la dote, como cualquier otro ofrecimiento de consorte.
En la versión masculina del proceso, los varones eran destinados a diferentes tareas en función del orden de llegada a la familia. Así el primogénito se quedaba con tierras y bienes, los siguientes muchachos elegían entre servir a dios o servirse de las armas para hacer fortuna.
En los tiempos que nos ha tocado vivir la sociedad ha cambiado algo, aunque no toda la sociedad.
Igual que las aldeas de irreductibles galos de Asteríx, algunas instituciones resisten impertérritas e incólumes  el paso de los siglos. Se mueven por idénticos parámetros que sus antepasados de la Edad Media.
Hemos asistido boquiabiertos a la celebración del 50 cumpleaños de un señor que ostenta la dignidad de ser el Jefe de Estado luciendo como único mérito que su padre fue colocado en el trono por la voluntad de un  genocida dictador.
Unos generales rebeldes decidieron que la voluntad del pueblo soberano no tenía ninguna validez. Como es norma - habitualmente histórica - las fuerzas armadas españolas se colocaron al lado de caciques, nobles, obispos y banqueros para sesgar la ocasión de libertad democrática que el pueblo había logrado. La II República duró un suspiro.
Entre todos esos mandos militares, destacó uno por su falta de escrúpulos y desmedida ambición. Sucesiva y meticulosamente los insurrectos insignes que eclipsaban a Franco  (Sanjurjo y Mola) acabaron siendo descabalgados de la carrera por el poder. Fatales y sospechosos accidentes despejaron el camino del gallego hacia la Jefatura de los rebeldes.
El Borbón depuesto se frotaba las manos en su exilio romano, pensaba que unos militares leales a su persona iban a restituirle en el trono por la fuerza.
Su esperanza fue vana, igual que resultó estéril la aspiración de su hijo Juan. El levantisco se acomodó en el sillón y le cogió gusto. A regañadientes lo soltó con su último suspiro, antes dejó “todo atado y bien atado”.
Curiosamente Juan Carlos de Borbón acabó siendo el agraciado por la victoria del bando de los rebeldes sublevados ya  que fue nombrado por Franco su sucesor a título de rey.
A día de hoy, 86 años, 9 meses y algunos días del derrocamiento de Alfonso XIII nos encontramos con un bisnieto del rey destituido en el mismo lugar en el que se hallaba su bisabuelo ¿méritos? Haber nacido.
Así, por ese nacimiento se organiza un festejo para celebrar su 50 cumpleaños y como regalo decide conceder a su heredera la condecoración del Toison de oro ¿méritos de la niña? Haber nacido.
Anteriormente había sido nombrada princesa de Asturias por detentar los mismos méritos que lució  su progenitor: haber nacido.
Ahora bien, Leonor debe de saber que el principado que ostenta y "la oveja de oro muerta colgada de una cuerda que va a lucir en el pecho" será debido a que en España existe una familia que vive al margen de la Constitución y que segrega  por cuestión de sexo.
Si no ocurriera esta discriminación sería su primo hermano Felipe Juan Froilán de Todos los Santos quien tendría esos títulos y de quien sería glosada su extraordinaria formación para cumplir con la altísima misión que le iba a ser encomendada. Su madre la reina Elena desgranaría las palabras henchida de satisfacción sin poder reprimir unas lagrimitas pensando ¡Qué listo es mi niño!
Naturalmente todos los españoles somos iguales ante la ley ¡Faltaría más! Por eso es delito todo lo que parezca injurias a la corona.  
De los compi yoguis investigados nadie se acuerda, sin embargo se dicta prisión preventiva sin fianza para determinadas personas por si acaso delinquen. Esto último es una aportación española al mundo del derecho. A partir de ahora se hablara de Derecho Romano, Derecho Civil, Derecho Penal y por supuesto de Derecho Preventivo Español. Aquí los jueces encarcelan a las personas por si acaso.
Al tiempo que condenados por sentencia de los tribunales a mas de 6 años, ni siquiera ven reducida su capacidad de movimiento ni se toman medidas cautelares.

Claro que todo el mundo no es cuñado del Jefe de Estado ni es un Duque em-Palma-do Urdangarín dixit.

lunes, 22 de enero de 2018

Fatuos comportamientos

Organizadas por Zaragoza en Común se han llevado a cabo unas “Jornadas Municipalistas”, bajo el titulo Municipalismo 2019: otra forma de ser y estar en política. Bien, está francamente bien que se abran las puertas de la política a todas aquellas personas que deseen acercarse a los problemas cotidianos que les afectan.
Ítem más debería ser absolutamente obligatorio que los políticos de cualquier área se vieran sometidos de forma regular al examen de los que a la postre acaban siendo los sostenedores del sistema.
Las jornadas se articularon a través de unas ponencias de trabajo haciendo una exposición de las conclusiones y fines que se perseguían con el debate de ideas. Constructivo de todo punto, ni siquiera vamos a detenernos en los posibles fallos e inconvenientes, en las limitaciones.  Francamente, la sola iniciativa merece una general aprobación por dar voz y poner énfasis en la participación de la gente.
En cambio si vamos a realizar una pequeña parada en un tema considerado menor e irrelevante en  considerables ocasiones en las que es sacado a la palestra. Se habla del laicismo como de pasada, a hurtadillas.
No vamos a caer en el error de pensar que es la madre de todos los problemas ni la confluencia de todas las soluciones, pero si creemos que tendría que ser tratado en profundidad para poder centrar el debate.
Entre los intervinientes en las “Jornadas” estaba el actual alcalde de Cádiz que consciente o inconscientemente, dejó deslizar que hay que atender todas las sensibilidades con la finalidad de gobernar para todos. Jose María González tiene razón. Ahora bien, se sigue desoyendo lo que representa reivindicar una opción laica de la sociedad.
El edil gaditano olvidó nombrar que ha sido admitida a trámite una demanda de Europa Laica contra el consistorio de la ciudad por la concesión de privilegios municipales a un ser del imaginario religioso perteneciente la confesión católica. En resumen: la Virgen del Rosario fue condecorada con la medalla de oro de la ciudad. Suponemos que en este caso al igual que en otros muchos no se personó a recoger la condecoración y delegó el honor en algún figurante auto-nombrado  representante de su celestial virginidad.
Aquellos que están de acuerdo con este tipo de medidas argumentan con mucha frecuencia que a nadie daña que se reconozcan los méritos, o sean homenajeados seres de “su” confesión. Arguyen que si no gusta la idea con no acudir al acto queda todo solucionado.
Inmediatamente adornan su razonamiento incluyendo los temores que tendrían los díscolos si la distinción fuera dirigida a una deidad de otro tipo, musulmana por ejemplo.
En clave municipal entendemos la postura de Azcón - portavoz del PP en el consistorio zaragozano – por supuesto la de sus compañeros de viaje místico, incluso la de aquellos que – ya retirados de la política municipal - en sus días de alcaldía insistían con el capricho de exponer un Cristo en el Salón Municipal de Plenos.
O sea, para aquellos que nacen arraigados en las profundas raíces del catolicismo por obligación es comprensible que la santificación tenga que ser impuesta aun en contra de la voluntad de los individuos. De esa técnica de captación de acólitos  se tiene amplio conocimiento y experiencia en sacristías, cabildos, parroquias y arzobispados. Dentro de las fuerzas de la vieja política se entienden estas posturas, pero algunos nuevos también las usan ¿Qué les sucede?
Simplemente pasa que siglos de imposición de los dogmas religiosos han proporcionado un extraordinario poder al lobby clerical. En todas las expresiones de agasajo mundano inexcusablemente va incluido un acto sacerdotal (tipo misa, ofrenda o procesión). Los motivos son hacer partícipe a dios de la alegría de los hombres. Naturalmente con los curas el espectáculo gana y adquiere una nueva dimensión.
Los reyes eran coronados por los cardenales, se tomaba posesión de los cargos tras jurar ante dios y con la mano en la Biblia, se declara poniendo a dios por testigo de la verdad, los soldados juraban bandera tras la correspondiente misa y con formulas que incluían a dios en el compromiso. Hasta los funerales de Estado tienen otro color con unos cuantos obispos oficiando.
La Iglesia Católica se adueñó de las expresiones de esplendor cotidiano para conceder el beneplácito divino a las vulgaridades humanas. Atrapó las ceremonias, incautó las celebraciones y usurpó las fiestas. Por último acabó quedándose con los edificios, los campos, los huertos, las catedrales las ermitas  y hasta los frontones donde se celebraban los actos.
Y a eso es a lo que nos conduce los comportamientos melifluos y condescendientes. Los nuevos  se resisten a renunciar al festejo popular aderezado de grandeza eclesial, cualquier acto gana en relevancia con la simple presencia de una pareja de sotanados. Adornan mucho.
No quedan igual  las fiestas populares si no las pintamos con un barniz de fervor religioso ¡Mucho mejor involucrar a los santos en nuestros festejos! No sabe igual el vino fino en el Rocío sin la presencia de la virgen. San Fermín bendice las borracheras y la virgen del Pilar cuida de la calidad del calimocho.

En estos términos se apuntan algunos de los nuevos dirigentes a la corriente de disfrutar de las prebendas de reconocimiento como autoridad social. Nadie mejor que un señor con mitra, casulla y báculo para dar fe de la grandeza de los alcaldes y su de condición de prohombres relevantes  en el devenir social. 

martes, 16 de enero de 2018

Guillotinas de chirigota

El año se ha despedido después de las “entrañables” fiestas, la felicitación real, los sorteos de lotería y los atracones de comida acompañados de los chistes del cuñado, los consejos del suegro y los lloros de los sobrinos gritones.
El año que entra lo hace en clave festiva, uvas, cava, besos y buenos deseos. Se espera de la nueva temporada que traiga mejores condiciones que las que proporcionó su predecesor.
La miopía popular y sus supersticiones hacen el resto. Para alimentar estas últimas nunca faltan trovadores camuflados de periodistas que cantan las virtudes de los mandamases.
Entre los pudientes destaca una familia que ha padecido durante los últimos años pesadillas inimaginables en sus regios sueños.
Los Borbones han tenido que reciclarse a toda prisa. Corrían el riesgo cierto de que  desapareciera de súbito la  estulticia endémica de sus súbditos. Entonces el país que antaño gritó con orgullo “vivan las caenas”  podría despertar de su letargo para pedir cuentas a la corporación monárquica. Es decir, hacer lo mismo que hicieron nuestros vecinos al otro lado de los Pirineos allá por 1789.
 Aunque parece que por ahora pueden respirar tranquilos los amantes del régimen instaurado por el general Franco.
Para adoctrinar a la plebe las televisiones públicas estatales obsequian a la paciente audiencia  con un infame panegírico publicitario de la realeza,  un panfleto ensalzador de sus encomiables logros.
Detrás de las alabanzas al “Emérito” por su 80 cumpleaños, se esconde la necesidad de ocultar los infortunios acaecidos durante la última fase de su reinado.
El comienzo del periodo juancarlista ya resultó anacrónico, nombrado por el dictador como sucesor a título de rey nunca se sometió a un verdadero plebiscito sobre la forma de Jefatura del Estado.
La Constitución se acomodó a la ley de sucesión franquista que le otorgaba la Jefatura al Borbón. Dicen que se hizo para no molestar a otros poderes que pudieran estropear la “Modélica Transacción”. Eso sí, el rey se reservó el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas y seamos realistas, eso es mucho mandar.
Como lo que mal empieza mal acaba, su periodo terminó entre escándalos de caza de elefantes, de princesas Corinas, de yernos condenados por delitos varios, de hija procesada y curiosamente exculpada por su condición de mujer florero, finalmente abdicó en alguien muy “Preparado” para preservar a la institución.
Antes  se protegió el monarca saliente manteniendo el mismo estatus de inviolabilidad, inimputabilidad y falta de responsabilidad que disfrutaba en activo.  No fuera a ser que cualquier fisgón desaprensivo – deseoso por conocer la procedencia de su extraordinaria fortuna - decidiera investigar la relación de la augusta persona  emérita con amigos extraños y al tiempo llegara a conocer su estrecha relación con dictadores portadores de   turbantes.
El advenimiento del segundo Borbón - tras la reposición monárquica post franquista - estuvo plagada de episodios con nubarrones. Decidió casar con una periodista y de esta forma tener un matrimonio morganático. Esa es la calificación que las casas reales otorgan a la unión  realizada entre desiguales.
De hecho Juan Carlos debe a la regla de no casar con la plebe, que Juan de Borbón (su padre) fuera reconocido legítimo heredero al trono y que el dictador Franco respetara (con su peculiar manera) la legitimidad sucesoria para inclinar su elección a favor de “Juanito” y nombrarle heredero de su despreciable régimen fascista.
No olvidar que el primer heredero de Alfonso XIII, su hijo Alfonso - Príncipe de Asturias - había renunciado a sus derechos dinásticos para casar con una plebeya. Felipe no se planteó esta cuestión ni otras muchas. Si hubiera sido coherente con la institución y hubiera renunciado (igual que su tío-abuelo) a la corona por amor, la reina hubiera sido Elena y el próximo monarca se llamaría Felipe Juan Froilán de Marichalar y  Borbón.
El Preparado rozó la oportunidad de darle un aire de moderna legitimidad a un reinado nacido de la sucesión por un nombramiento dictatorial pero no pudo, no quiso o no se atrevió.
Pudo someterse a la voluntad de los ciudadanos y buscar desautorizar las voces que proclamaban y  pregonan la falsedad de su ascensión a la Jefatura Estatal pero no lo hizo. En su lugar, el día de su coronación, la delegada del Gobierno en Madrid - Cristina Cifuentes - articuló un despliegue policial en el recorrido de la comitiva real  que bien podría haber sido la envidia de los estados absolutistas del siglo XIX.
Pasado el tiempo Cifuentes se disculpó un poco por los excesos cometidos, pero los detenidos y represaliados ya habían sufrido su exceso de celo monárquico.
Para Felipe VI todo resultó normal, al fin y al cabo no es asunto de reyes dar la sensación de respetar los derechos de quienes les mantienen. Para semejantes menesteres están los medios informativos leales y afines. Ellos son quienes  tienen la obligación de vender esa fantasía.
En los demás casos los jueces y fiscales procurarán poner adecuado remedio a los excesos de los díscolos. En estos supuestos resultan muy eficaces las multas y penas de privación de libertad.
No hace mucho, a un contribuyente al sostenimiento de la familia real, le ha sido impuesta una multa de 7200 euros por silbar al himno “chuntaaa – chuntaaa…” durante un partido de futbol  presidido por su augusta majestad. Los delicados oídos reales pueden sufrir ante la música de viento provocada por los revoltosos.
En Cádiz se ha presentado una chirigota que hace partícipe al público con una inocente interrogación. Son los asistentes quienes deciden si se condena a la guillotina  a Puigdemont. Los junta-letras oficiales encuadran el espectáculo  dentro de la libertad de expresión.

¿Alguien es capaz de imaginar la condena que recibirían los miembros de la chirigota si la protagonista de la pregunta fuera una regia figura? y ¿la consiguiente reacción de la prensa apesebrada? Da dolor sólo imaginarlo.

viernes, 5 de enero de 2018

Los reyes de las cabalgatas

En estas “entrañables fechas” se repiten cíclicamente comportamientos humanos y sociales. Unos personajes, los de siempre, intentan apropiarse de las celebraciones atribuyéndoles consideraciones religiosas como si se tratara de un dogma al que debemos estar sujetos todos los habitantes del país, creyentes y no creyentes, crédulos e incrédulos.
Así las corrientes que no contemplan la religiosidad de las celebraciones y festejos de las vacaciones de fin de año son sistemáticamente maltratadas e insultadas  como  si - por no tragarse la llegada del niño - tuvieran  que ser privados de derechos laborales.
La tarde/noche del día 5 de enero se ha consolidado una fórmula comercial que favorece a determinados comerciantes que impulsan a las masas a gastar lo que no tienen en los regalos de la noche de Reyes. El consumo es convenientemente incentivado por las cabalgatas patrocinadas con los caramelos de entidades bancarias y reforzadas publicitariamente por conocidos centros comerciales.
Este desfile de carrozas es considerado viable siempre y cuando los mandamases  de la corporación que organiza el evento y que es responsables de pagar los  fastos, sean pertenecientes al partido de los sobres. Al de #MarianoPuntoRajoy o colegas  Secretarios Generales (Acebes, Arenas, Álvarez Cascos…) que en Sede Judicial  se despacharon con escuetos “no sé, no me consta” “no recuerdo, vaya usted a saber”.
Estos personajes de escaso bagaje intelectual arremeten furibundos contra las disposiciones de los ayuntamientos y corporaciones que intentan hacer lo mismo que han hecho siempre: promocionar y colaborar con la cabalgata del día 5 de enero para disfrute de la población.
Que el máximo responsable del PP nos felicite por error el 2016 es irrelevante, igual que lo fue que confundiera una  catástrofe ecológica con unos hilillos de plastilina. Tenemos que ser conscientes que este presidente es el mismo que gritaba que España se rompía y que ahora la tiene partida.
Un señor que ha tenido que declarar ante el juez acosado por los casos de corrupción de su partido no va a poner sensatez entre sus acólitos. Es un individuo que no va a admitir ningún tipo de responsabilidad política porque se siente impune y que no está capacitado para discernir lo que está bien de lo que no. Este hombre camina sobre las aguas fétidas sin hundirse. Eso sí, camina muy deprisa o corre muy despacio, según se mire.
Una corriente política con centenares de imputados  pretende darnos lecciones de proceder social. Esa es la opción que pretende marcar las pautas de comportamiento. Estas personas sumidas en un fangoso cieno de desvergüenza son los que tratan de dictar las normas de conducta.
Seguramente habrá muchísimos más ejemplos que traer a colación, pero en una muestra de magnánima generosidad únicamente nos referiremos a la cabalgata de reyes que se celebra en Madrid.
Sucede que un tipo que ostenta el cargo de portavoz del PP en el Ayuntamiento de la capital del Estado ha arremetido contra Manuela Carmena, y naturalmente lo ha hecho apoyándose en el eslabón más  fuertemente débil  de la cadena de la manipulación: los niños.
¿Quién puede resistirse ante la defensa de la inocencia de los chiquillos?
Por supuesto Cristina Cifuentes - la sucesora de Ignacio González -  ha dudado muy poco en saltar a la palestra y posicionarse a favor de proteger el candor infantil.
Resulta muy ilustrativo, comprobar cómo los mismos que atentan contra la ley de la Memoria Histórica o la Ley de dependencia vaciándolas de contenido con la perversa estratagema de dejarla sin dotación presupuestaria, se abren las carnes argumentando una especial lucha por la defensa de determinados instantes de la infancia.
No importa que un padre maltratador aterrorice a los niños cuando su imagen les recuerda las palizas a su madre. Los supuestos derechos del delincuente prevalecen sobre los intereses del menor.  Judicialmente los niños están obligados a pasar interminables condenas de sufrimiento los fines de semana que acaban siendo un doloroso castigo en forma  de custodia paterna ¡Curioso!  
Esta norma legal es fácil de modificar, muy fácil.  Si no se hace es por la resistencia del Partido Popular a legislar medidas de justicia social que favorezcan el desarrollo de los derechos de las mujeres. Esa neutralidad da pie a jueces y fiscales para cebarse con las víctimas de la violencia machista amparados en la supuesta garantía procesal.
Este régimen garantista es una gran mentira. En realidad es una clase de violencia ejercida desde el patriarcado más reaccionario enraizado en los ancestros del poder judicial heredero de épocas que deberían haber sido superadas con el advenimiento de la “transacción”  democrática.
Recientemente hemos conocido la actuación de una fiscal reprochando a una mujer víctima de violencia de género no tener suficiente con las medidas de protección dictadas. Los noticieros han llenado espacios con la intervención de la servidora pública de la justicia. A la fiscal ni le importan ni  le hacen mella los temores de la maltratada.  Muchas muertas sufrieron antes el mismo desprecio.
¿Qué impulsa a esta clase de políticos a hacer campaña en cualquier circunstancia? Sabemos que no respetan nada pero ¿No somos culpables por permitirles todo?

La cuestión no son las carrozas, ni la cabalgata, ni los niños, en el fondo se trata de mantener el estatus de poder cercenando cualquier atisbo de resistencia de las clases desfavorecidas. La consigna es ¡Gloria a los reyes! sean magos o no.