sábado, 17 de diciembre de 2016

Aragón, ¡Qué pena!

Pensaba que habíamos entrado en el siglo XXI pero… ¡oh sorpresa! No. Continuamos anclados en la década de los 70-80 y seguimos intentando  salir de la oscuridad.
Era entonces cuando se convivía con las ansias de destape,  nos vendían  ínfulas de país moderno, paseábamos nuestra “Modélica Transición” allende nuestras fronteras, parábamos golpes de estado los días 23 de febrero con discursos televisados y pronunciados por una imagen del sucesor del “usurpador rebelde”. Imagen de cartón piedra, con la cara más dura que la piedra y moldeable como el cartón.
En esa época sufríamos el desastre del mundial de futbol de naranjito y soportábamos los papeles de paletos cinematográficos que estaban obligados a representar artistas tan entrañables como Fernando Esteso o Marianico el Corto. Se cerraba el ciclo “puedo prometer y prometo” y se abría el de “hay que ser socialista antes que  marxista”. Lo que no aclaró el cachorro de Suresnnes era su intención de no ser ni marxista ni socialista”
Todo parecía tiempo pasado hasta que asistimos a la última interpretación de paletismo carpetovetónico llevada a cabo por un presidente de comunidad autónoma ¡Qué mala suerte tenemos los aragoneses!
Aparece Javier Lambán para devolvernos a la cruda realidad, el esperpéntico clon de personaje televisivo les quita el papel de pueblerino  a Esteso y Marianico adoptando la postura más indigna de las adoptables por un dócil: arrodillado ante la señora.
 Las últimas apariciones públicas del jefe del ejecutivo aragonés le definen meridianamente como lo que es y siempre ha sido: torpe, sumiso,  entregado y pelotillero.
El Ejeano ha olido un nuevo aroma de poder y hacia él dirige sus ávidas fauces. Quiere colocarse de los primeros en la fila y apuesta a yegua  ganadora, ponderando virtudes que solo él ve o únicamente él imagina.
Dice Lambán que “A Susana la han tocado los dioses del socialismo” ¿Qué dioses? ¿Felipe y Alfonso? Javierito se deja en el tintero un detalle de relevancia: La regidora de la comunidad autónoma más poblada de España – Andalucía - mantiene su estatus presidencial apoyada en el bastón de Ciudadanos. Probablemente un báculo necesario para el sostenimiento de la Sultana pero tan alejado de las tesis socialistas de igualdad y bienestar como los están el agua del aceite ¿Es ese el futuro que Lambán quiere para Aragón? Oídos sus símiles taurinos parece ser que sí; parar, templar y mandar.
PARAR la posibilidad de cambio necesario en el gobierno del país. TEMPLAR las reivindicaciones populares en busca de un estado justo e igualitario. Acabar MANDANDO - que no dirigiendo – el camino que se debe adoptar para mantener en el machito a los poderes económicos de los amigos de los dioses del socialismo (otra vez Felipe y Alfonso de lacayos del capital).
Con estos planteamientos tampoco alcanzo a entender el sostén que Echenique le regala a un individuo de semejante calaña. Serán cosas de la política que los terrestres no entendemos.
Esperemos que no vuelvan los esperpentos cinematográficos de la época dorada del destape patrio, si eso ocurre aun podemos ver a Lamban interpretando a “Pepito piscinas”, a un “Liante”, a un  ligón de discoteca con los pantalones ceñidos o tal vez un monólogo de “Marianico El corto” sin aditamentos.

 A lamban le sale el  paletismo de forma natural, lo lleva incorporado de serie.